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Dentro de este bloque podemos destacar dos grandes grupos: las Fiestas de Moros y Cristianos y las fiestas populares.

Las fiestas de Moros y Cristianos las clasificamos por años, así tenemos: 2003, 2004, 2005, 2006, 2008, 2010. (Pincha en el año para dirigirte a la página).

 

FIESTAS POPULARES:

Las fiestas de QUÉNTAR, aunque antiguamente fueron diversas, en la actualidad quedan reducidas a las siguientes:

* Las fiestas en honor al patrón San Sebastián.

* Día de la Cruz.

* Día del corpus.

* Romería a la ermita de la Fuente de los Morales.

* Fiestas de Moros y Cristianos.

Las fiestas en honor a San Sebastián se realizan los días 19 y 20 de enero.

El día 19, al anochecer, San Sebastián es conducido desde su ermita a la Iglesia de la Encarnación, portado en unas andas por sus mayordomos, y en su honor se queman ruedas pirotécnicas en la era de San Sebastián, en el Pletín de la Iglesia así como en casas particulares al paso del Santo patrón; y escoltado por los “trabuqueros”, que adornan el camino con sonoros disparos de sus armas.

El día 20 por la mañana realiza el camino inverso volviendo de la iglesia parroquial de la Encarnación a su ermita de la calle San Sebastián, después de la misa y del mismo modo que la noche anterior, a excepción de las ruedas pirotécnicas.

 

En el día de la cruz, el pueblo es adornado con cruces en distintos barrios, así en éstos últimos años nos encontramos cruces en la Plaza del pueblo, en la calle Santa Ana, en el barrio de las Pavesas y en el callejón de las Campanas.

El día del corpus, que tradicionalmente se celebraba en jueves, ha pasado ha celebrarse en domingo, se realiza la procesión en la que el párroco del pueblo pasea la custodia en procesión por las calles.  Algunos vecinos realizan altares en los que el párroco descansa la custodia y realiza una oración.

La romería a la ermita de la fuente de los morales, es la fiesta más reciente de QUÉNTAR, se celebra desde hace unos quince años, y se sube desde el pueblo hasta dicho lugar portando en andas a NUESTRA SEÑORA DE LA ALEGRÍA. se celebra a finales de junio.

Las fiestas de moros y cristianos, o como le decimos en QUÉNTAR, la función de moros y cristianos  son, junto con las de San Sebastián, unas de las más antiguas del pueblo. No se sabe con seguridad la fecha de inicio de dichas fiestas, solamente que el libreto, en romance, en el que están escritas las “relaciones” data del año 1782.

Fiestas de 1950

Estas fiestas vienen a conmemorar los acontecimientos que ocurrieron en los años 1568 y siguientes. El levantamiento del pueblo morisco en la ciudad de Granada, la Vega y Alpujarras, provocó una guerra en la que el Rey Felipe II mandó a Don Juan de Austria a que apaciguara dichas tierras.

 

La función de moros y cristianos, es una representación teatral realizada en la era de San Sebastián, también conocida por “la era del castillo”. Todos los actores que la realizan son aficionados y están agrupados en la HERMANDAD DE MOROS Y CRISTIANOS.

 

Fiestas de 1989

 

Al igual que San Sebastián tiene unos mayordomos que sufragan los gastos derivados de su mantenimiento anual, las Fiestas de Moros y Cristianos son sufragadas por dos vertientes, así por un lado tenemos a la HERMANDAD DE MOROS Y CRISTIANOS, que con su esfuerzo, tesón y de una forma completamente altruista, ponen en escena cada año la Función de Moros y Cristianos; por otro lado tenemos a las insignias.

Las insignias son tres: el Pincho, la Alabarda y la Bandera. Son sacadas por vecinos del pueblo, y llevan aparejados el coste económico que se derive de las Fiestas. Participan en la Función de Moros y Cristianos, y aunque no tienen diálogos su actuación es determinante, ya que representan al pueblo en dicha Función.

Las insignias 1989

Por norma, el Pincho y la Alabarda, son portadas por niños, mientras que la Bandera es portada por alguien de más edad, la explicación es simple:

El Pincho, (que es el capitán de las fiestas) es un palo de unos dos centímetros de diámetro por casi dos metros de alto, adornado con flores y cintas de colores en una de sus puntas y coronado con una punta de metal.

La Alabarda tiene una dimensión de algo más de un metro completamente adornada con flores en toda su longitud y coronada con una punta. En su base un tridente sirve para sujetarla, y se lleva al hombro como si fuera una escopeta.

La Bandera, tiene una altura de unos dos metros, y su tela extendida le da una superficie aproximada de unos tres metros cuadrados. es de color carmesí oscuro en tejido adamascado con dos franjas que se cruzan en el centro dominado por una imagen de San Sebastián. En su punta se encuentra adornada con flores y cintas de colores. Su utilidad principal en la Función es la de ser revoloteada. Consiste en ondear la bandera, es decir, liarla y desliarla sobre su mástil para lo que se requiere destreza y fuerza.

Fiestas de Quéntar 1951

Otros de los participantes en las Fiestas de QUÉNTAR, son los Trabuqueros o Tiraores, que cada año adornan las fiestas  con sonoros disparos.

Pepe y Carlos con sus armas

La razón de ser de que aparezcan en las Fiestas y en la Procesión de San Sebastián no me ha sido aclarada. Personalmente creo que puede deberse a uno de estos motivos:

1.- Que cuando se iniciaron las representaciones, para adornar las batallas con sonidos y humo se incluyeran.

2.- San Sebastián es un Santo guerrero, y puede que en su honor se introdujera.

 

Sea cual fuere la razón, cada año estos vecinos sacrifican sus oídos, ( y los nuestros ) en favor de la belleza de la representación. Su indumentaria se divide en un sombrero adornado con flores, y un peto de color calabaza atado a ambos lados de la cintura por unas cintas de colores, además de su inseparable trabuco y su cantimplora de pólvora. Para identificar de que bando es el trabuquero, no debemos fijar en el borde de su peto, así si es de color marrón pertenece al bando moro, mientras que si es color carmesí pertenece al bando cristiano.

La indumentaria del bando Moro y Cristiano, no ha sido la misma, así con anterioridad al año 1973 se usaban, por parte del bando Cristiano ropas militares de dicha época. Con posterioridad estas ropas se han adaptado más fielmente al tiempo histórico en el que se desarrollan los acontecimientos representados.

Con unas semanas de anterioridad a las Fiestas de Moros y Cristianos los trabuqueros se reúnen para probar sus trabucos, este acto se puede considerar como el pistoletazo de salida a las fiestas. Durante esas semanas, todo son preparativos para que la Fiesta luzca en todo su esplendor.

Fiestas de Quéntar 1989

 

El siguiente acto a destacar se realiza ya en el fin de semana de fiestas, el viernes a las doce de la mañana, la persona que se ha quedado con la bandera, la saca desde un balcón de su casa y los “tiraores” disparan una salva, mientras las campañas de la Iglesia son repicadas.

La función de Moros y Cristianos se divide en tres actos realizados los días sábado y domingo. El sábado al rededor de las cuatro y media de la tarde se inicia la representación, en este primer acto las tropas cristianas tienen la posesión del castillo y del pueblo además de las insignias. En el transcurso de la tarde aparecen las fuerzas moras que después de varias batallas toman el control del castillo, pueblo, San Sebastián y de las insignias. Al finalizar la tarde capturan al Rey y General cristiano.

Miguel el Talegas y Pepe el Tiraor 1952

El inicio del segundo acto se produce el domingo por la mañana, a eso de las once de la mañana. Previamente la fuerza mora, los prisioneros cristianos, los trabuqueros moros y la mitad de la banda han subido al Cerrillo de los Almireses. Esto se produce al rededor de las ocho de la mañana. En dicho paraje se velan las armas para el combate que se producirá al regresar al pueblo, además de revolotear la bandera mora y cristiana. Aquí se escriben los chascarrillos populares. Éstos son sátiras sobre lo acontecido durante el año en el pueblo de QUÉNTAR.

El regreso al pueblo es bastante ruidoso, ya que a medida que las fuerzas moras se aproximan a la “era del castillo” disparan sus armas, a lo que las fuerzas cristianas responden disparando las suyas. La entrada en la “era” se produce entre una gran cantidad de humo. Aquí aparecen el General y Rey cristiano atados con espartos, mientras que ambas fuerzas traban combate. La lucha termina con el rescate del General y Rey cristiano, aunque sigue en poder de las fuerzas moras la insignias, el pueblo y el patrón San Sebastián.

A continuación se produce el paseíllo de los lanceros. Esta escena es realizada por el lancero moro y el lancero cristiano. En ella el lancero moro y cristiano entablan un dialogo en el que a su finalización el lancero moro pasa al bando cristiano, aunque sólo figuradamente.

El acto de la mañana termina con los chascarrillos populares, los cuales son recitados tanto por los componentes de la HERMANDAD como por los trabuqueros.

Miguel el Talegas de Rey Cristiano 1951

Sobre las cuatro y media, (el horario siempre es algo relativo en las fiestas) empieza el tercer y último acto de la función de moros y cristianos.

En este acto hay un pasaje de los mas emotivos, más cuidados y más esperados por los que cada año estamos viendo la función, es el rezo de la salve que realiza el General cristiano antes de medirse a los moros del castillo.

Con posterioridad los moros ofrecen liberar a San Sebastián previo pago de un rescate, para lo cual se mandan a unos misioneros. La aparición de estas personas ( que cada año varían algo de su presentación ) provoca una nota de humor entre todos los asistentes, ya sea por sus diálogos o por su puesta en escena.

 

Fiestas de Quéntar 1989

 

El final de la función termina con el bautizo y conversión de las tropas moras. Cada moro es acompañado por un cristiano en el momento de su bautizo, en el que el moro realiza una muestra de fe a través de su diálogo.

El bautizo se realiza en mitad de la era, para lo cual se sitúa una pila bautismal llena de agua “bendita” aliñada unos años con pólvora, otros con especias amarillas... con lo primero que se tenga a mano.

Se considera el final de las fiestas, cuando el cabo de los trabuqueros nombra las insignias del año siguiente, y estos toman posesión de ellas, no sin antes ser manteados por los miembros de la HERMANDAD.